Volver a empezar: sacudirme los restos de ceniza, limpiar olvidadas heridas con agua de mar; rebuscar en los bolsillos, frente a una fría pizarra vacía, el más mínimo pizco de tiza que me permita volver a empezar...
Volver a empezar...
Y aún si no me apetece, y aún si la pereza no cede, volver a empezar. Porque ansío volver atrás y es motivo más que suficiente para volver a empezar.
Volver a empezar...
Y si hubo algo que aprendí es que mentí y desmentí; por pensar en ti, por pensar en mí... Por y para volver a empezar, porque así aprendo, porque así aprendí...
Pregúntame cómo, cuando, dónde, pero nunca porqué...volver a empezar.
Pregúntate tú ¿por qué? Ahora, aquí, sola...
Y si no te puedes responder, pues muy fácil: vuelve a empezar; pero no pierdas el tiempo y comienza ya, porque dos líneas más abajo repararás, que el porqué ya no tiene cabida cuando lo que deseas es volver a empezar...
Tú háblame de mí, que yo hablaré por mí. Tíldame de egoísta si sólo existo yo, y yo y yo en mi volver a empezar; pero júrame que cuando al final de los finales, todo en mí se torne ti, me despertarás del delirio en que caí, susurrándome a gritos que por fin lo conseguí...
A lo que me queda de vida...
F. J. Medina Fdez



2 comentarios:
Siento que lo has escrito para mí.
NAMASTE, bro!
En este continuo de conciencia que muere y renace a cada instante, sólo cabe de forma cabal vivirlo desde el precioso Kairos, el eterno presente. Pasando del puto Cronos que nos tiene agarraos por las partes más nobles...jaja!
En mi Kairos personal que es el tuyo y el de todo cuanto existe, el continuo fluir se convierte en un hermoso arco iris inalcanzable, en la mágica llama de una vela, en la corriente cristalina del río o en la fugacidad de un relámpago en la noche....en esta noche en la que NO quiero dormir, donde lo que más anhelo es el Despertar....Muac!
Publicar un comentario en la entrada