domingo 7 de junio de 2009

Carceleros


Traté de retenerlo como a cualquier otro, al fin y al cabo ése era mi trabajo. No obstante, en el rostro de áquel ya se intuía un plan que escaparía a mi ingenio. Ataduras envejecidas ya por el tiempo a punto de romperse. Lazadas al límite de su extensión. DEFCON 2. eSeOeSe.
Si de cartas iba la cosa, mientras esperábamos órdenes del general, lánzamos un órdago y apretamos con mimo aún más las sujecciones. Los indicadores de tensión, sacudida tras sacudida del reo, alcanzaban niveles próximos a los de colapso inminente. La situación era crítica cuando agobiado, de un portazo irrumpió el jefe en la celda. Los mandatos eran claros y venían de muy arriba:
"No tratar de mantener al preso bajo custia ni un minuto más". Así fue como dimos un paso atrás, observando el dantesco espectáculo del fracaso de nuestra razón de ser. Así quedó libre y abandonó la prisión con diminutos pero decididos pasos, sin resentimiento hacia ninguno de los cárceleros que allí nos encontrábamos en ese momento. Así desapareció a lo lejos...
A la mañana siguiente, cuando caminaba por el pasillo camino a casa, escuché comentar a dos operarios: "Esta noche hubo un
exitus". Puede sonar extraño, pero dos pasos más adelante pensé: "Sí, esta noche hubo un éxito". Y satisfecho de haber hecho lo mejor en cada momento, el sol me cegó al poner mi primer pie fuera del hospital...


A todos los GOOMER´s...

F. J. Medina Fdez

3 comentarios:

Anónimo dijo...

vuelve, por favor!

Loriga.

F.J. Medina Fdez dijo...

Estimada Loriga,

hace tiempo que no escribo porque el trabajo me come casi todo el tiempo del que dispongo. Nunca te había visto por aquí, así que la nueva entrada te la decido de forma especial a ti. ¡Espero que te guste!

Un fuerte abrazo.

Sultana dijo...

Vaya, siento el reencuentro con un hombre de Dios....por los pasillos!
A estas alturas de la noche, 1:46 estoy bastante emocionada, es así!Gracias por existir y por estar donde estás.